Importancia de certificar la calidad de los productos y servicios

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08/11/2019
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Certificación de calidad para aumentar competitividad

En una era de desafíos ambientales, cambio climático y transformación tecnológica hay una creciente evidencia de que los consumidores están diferenciando a las marcas por su autenticidad, calidad, valores y pruebas de sostenibilidad a un ritmo sin precedentes. Junto con esta creciente sensibilización del consumidor estamos presenciando la incorporación de la certificación como un requisito de las marcas.

 

Con tantas opciones disponibles para los clientes, la calidad sigue siendo importante, y no se trata solo de ofrecer un producto o servicio que exceda el estándar, sino también de la reputación que se gana por brindar una experiencia al cliente que está por encima de lo que ellos esperan. Ello resulta crucial para todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas.

 

La certificación es, por una parte, una herramienta importante para hacer que los sectores sean más sostenibles. Dado a que ayuda a todos los jugadores en el mercado a trabajar hacia unos patrones unificados: establece los estándares y proporciona una verificación independiente contra ellos.

 

Por otra parte, la certificación de los productos evidencia el proceso a través del cual se somete un producto para verificar que ha pasado las pruebas de calidad y rendimiento. Significa que el artículo cumple con todos los requisitos designados para este, es decir, indica la idoneidad de un producto para ser distribuido a las masas de manera segura, garantizando que todo lo que está en su etiqueta es real y se distribuye y vende de manera justa entre los productores, los consumidores y los intermediarios.

 

La certificación de un producto permite a los consumidores comprar artículos de calidad al precio correcto, dado que obliga a los productores a proporcionar la mejor calidad en todo momento; por lo tanto, eleva el nivel general de bienes y servicios en el mercado y promueve las buenas prácticas de producción, lo cual se traduce en una recompensa para los consumidores inteligentes.

 

Beneficios clave de la certificación de calidad:

 

La certificación de calidad para las marcas y sus productos no solo son beneficiosos para los consumidores, sino que resulta provechoso y lucrativo para las empresas dado que:

 

Pueden construir una reputación de calidad al obtener la acreditación con un estándar de calidad reconocido.

 

Es una demostración de la debida diligencia para garantizar que los productos cumplan con los criterios relevantes de calidad.

 

Prueba la capacidad para entrar en nuevos mercados y maximizar el potencial de los mercados existentes.

 

Permite que el producto se destaque de la competencia con una marca claramente visible que representa calidad.

 

Demuestra a los clientes actuales y potenciales que el producto ha sido sometido a un riguroso proceso de auditoría y prueba.

 

¿Por qué aportar por la certificación de calidad?

 

Cumplir con las expectativas del cliente

 

Independientemente de la industria en la que participe, sus clientes no lo elegirán únicamente por el precio, sino a menudo por la calidad. De hecho, distintos estudios han demostrado que los clientes pagarán más por un producto o servicio que creen que está bien o supera el estándar. Los clientes esperan que entregue productos de calidad.

 

Si no cumple con las expectativas de los clientes, ellos buscarán rápidamente alternativas. Por lo tanto, es un atributo que es fundamental para satisfacer a sus clientes y retener su lealtad para que continúen comprándole en el futuro. Además, los productos de calidad contribuyen de manera importante a los ingresos y la rentabilidad a largo plazo.

 

Administrar los costos de manera efectiva

 

La mala calidad aumenta los costos. Si no cuenta con un sistema efectivo de control de calidad, puede incurrir en valores adicionales para analizar bienes o servicios no conformes para determinar las causas raíz y volver a probar los productos después de reelaborarlos.

 

En algunos casos, es posible que deba desechar productos defectuosos y pagar costos de producción adicionales para reemplazarlos. Por otro lado, si los productos defectuosos llegan a los clientes, deberá pagar las devoluciones y los reemplazos y, en casos graves, podría incurrir en costos legales por incumplimiento de los estándares del cliente o de la industria. Sin embargo, esto se puede prever y mitigar al someter sus procesos y productos a certificaciones de calidad.

 

Las certificaciones más reconocidas en el mercado son las normas ISO que se pueden adquirir para los procesos de gestión de calidad, ambiental y de riesgos y seguridad. Las cuales debe elegir de acuerdo a las necesidades de su empresa.

 

La norma enfocada a la calidad es la certificación ISO 9001, que estipula las directrices que debe cumplir un sistema de gestión de calidad, lo cual garantiza que la empresa está comprometida a mantener unos estándares que permiten afirmar que sus bienes y servicios vienen de una producción de calidad y a través de un proceso productivo orientado hacia la mejora continua.

 

La calidad es un diferenciador clave en un mercado abarrotado de productos de distintos orígenes, procesos productivos y características. Como dice el empresario Efrén Cardona, la clave del éxito de una empresa se basa en un servicio al cliente y unos procedimientos de alta calidad, por eso le apostó a que su empresa obtuviera el certificado ISO 9001.

 

Al igual que para este empresario, para todas las compañías debería ser crucial contar con una certificación de calidad que les permita ser competitivas en el mercado y atraer a clientes fieles con productos y servicios avalados bajo distintos estándares de garantía.

 

 

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